La vida supera siempre a la ficción.
Ayer salimos a catar el ambiente nocturno, en la agenda de la noche estaba una cita con un compañero que vendría más tarde. Me llamó a eso de la una para saber por donde estaba: bromeamos sobre las ardillas, me contó su día con algún detalle escabroso y finalmente aclaramos las coordenadas donde quedar.
Una hora después, a las 2am no había aún llegado. Preocupada lo llamé, me respondió de manera enigmática, que estaba como perdido que no sabía nada de nada. Yo me reí y le dije que si había sido abducido por un ovni. Él se desternilló pero la comunicación se cortó, el saldo de mi móvil se había agotado.
Un desconocido que empieza por 686, me llama...era mi compi. Resulta que me cuenta que le habían robado el móvil. Me quedé blanca, aún más blanca de lo que soy si es posible. Aturdida, me percato de acabo de hablar por teléfono con un ladrón.
El ladronzuelo me vuelve a llamar, me sorprende...se pone a hablar de la vida. Empieza a coquetear conmigo, hace preguntas con ingenio y finalmente me dice que quiere quedar conmigo. Su motivo que "le gusta mi dulce voz". Increíble. Surrealista. Preocupante. Yo le cuelgo, esto ya es demasiado. Vuelvo a donde mi gente, la fiesta y la música me hacen olvidar... Pequeño inciso: con mi gente hay un chico que me hace tilín. Así que distrae bastante mi atención y perspectiva.
Recuperada, le doy un toque al 686. Le comento todo a mi coleguita, la verdad me sorprende su respuesta. Me dice que no me arriesgue por su móvil, que pase de ese fulano y demás. Pero de pronto recapacita y me dice que le diga la dirección del bar donde está él. Y así cuando me vuelve a llamar el ladronzuelo, obedecí ordenes. Él me dice que va ir aunque le espere una paliza, la policía,... que por conocerme lo que sea necesario...de pronto te deberías sentir como la protagonista de una película enamorada de un secuestrador, con el síndrome ese raro... el de estocolmo. Yo en cambio vuelvo a donde mis amigos y sigo con la diversión despreocupada.
¿Por qué actuó con tanta frialdad?
¿No gustan las dulces voces?
¿Veis la trampa, no hay algo que no os cuadra en esta historia?
Resultado: Todo era mentira. Era un juego perverso de mi colega que estaba despechado porque hacía unos días me había me dicho que yo le gustaba y yo en cambio le dije lo típico: "te veo como un amigo". Yo me lo intuí en el primer momento cuando mi coleguita me llamó con el 686 ya le solté que tenía que ser una broma pero después lo dudé porque estaba el chico de ojos azules que me embriagaba. Estaba claro como iba a saber mi móvil de memoria, nadie tiene una mente tan lúcida; los guardamos en la agenda pero es muy raro que sepamos uno con todos sus dígitos. Lo que pasa es que me gusta jugar, me gusta ver la perversidad de las personas aunque sea para alejarme de ella y me gusta aún más ganar.
Pero sobretodo me gustan los ojos azules-verdosos, me hacen vibrar.
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